Regreso a la escuela: Mis miedos, sus miedos.
¨ ¡No voy a enviar a mi hijo/hija a la escuela. ¡Los estoy exponiendo porque no están vacunados!”.
Esto me decía angustiada la madre de un niño de 10 años y una niña de 7. Podía sentir el “terror” en la voz y palabras de esa madre que estaba preocupada porque su hijo e hija tendrían que regresar a la escuela. Y entonces me comenta: “pero ya sé que voy hacer, “home school (educarlos desde casa)” es la solución”.
Entonces le hago la siguiente pregunta: “¿no consideras que tus hijos han estado sin convivir por mucho tiempo y que también es necesario que lo hagan, que reinicien el entrenamiento de socializar con sus pares, considerando todas las medidas sanitarias pertinentes?”… Su respuesta fue: “NO, están mejor conmigo, en su casa, donde estarán protegidos”.
¿¿¿ESTO ES ASÍ???
Es necesario regresar a lo que llamamos NORMALIDAD (necesitamos volver a “entrenarnos” a convivir socialmente), que, obviamente, no será lo mismo que antes de la pandemia.
Debemos reiniciar el programa emocional, social, mental y físico que teníamos antes. La limitada socialización de los niños con sus pares; el no poder salir al parque, a correr y jugar libremente, ha propiciado que los niños, niñas y adolescentes presenten síntomas que, generaciones pasadas, sólo presentaban los adultos.
La forma en que los padres y/o cuidadores de los niños están asumiendo la situación de pandemia, provoca que dichos síntomas se agraven. La ansiedad, el miedo, el estrés, la irritabilidad, el enojo, la frustración y otras, son emociones que en la mayoría de los casos, los niños no saben gestionar, porque no cuentan con las herramientas.
Es importante iniciar en el cuidado de la Salud Mental de nuestros niños, niñas y adolescentes, ya que, en todo este tiempo de confinamiento involuntario, se vieron afectados por los estilos de vida y crianza de cada familia. Escuela y Familia deben estar alerta a los comportamientos y sentimientos que puedan empezar a manifestar y, que no les permitan ser funcionales en los contextos que debieran.
Debemos entrenar a nuestros niños, niñas y adolescentes platicando mucho con ellos, sobre lo que puede llegar a suceder al salir nuevamente a la NORMALIDAD, ya que, si se les ANTICIPA, les estaremos entrenando la SEGURIDAD.
También, mientras menos nos resistamos a aceptar sus miedos y angustias, estaremos evitando el aumentar la intensidad de los mismos. Empatizar y validar los sentimientos de nuestros niños, niñas y adolescentes es otro entrenamiento emocional y mental muy importante y significativo.
Los niños pueden llevar a la escuela algún objeto importante que simbolice el amor de la familia. Por ejemplo, una foto de todos en algún evento en el cual estuvieron muy felices, ya que le ayudará a llevar mejor cualquier situación de miedo, angustia, y/o ansiedad. En esos momentos contará con alguna “herramienta emocional”, que si bien, no le impedirá sentir esas emociones, si lo iniciará en el entrenamiento para el desarrollo de la Resiliencia.
Recordemos que los programas emocionales y mentales que tienen nuestros niños, niñas y adolescentes son desarrollados por los adultos, así como los que nuestros padres desarrollaron en nosotros.
La cuestión importante en este tema se encuentra en el “NO EVITARLES QUE SE ENFRENTEN A DIFICULTADES Y/O EVENTOS QUE LOS CONFLICTÚEN EMOCIONAL O MENTALMENTE”, sino que nosotros los adultos, quitemos nuestros propios programas emocionales y mentales para poder brindarles las oportunidades que los ayuden entrenar el desarrollo de la inteligencia emocional.
Maestra Lolis González
Socia fundadora.
