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Lo que aprendí en el Camino de Santiago

Era el año de 2010, vivía en Torrelodones Madrid, era verano…. ¡Y vaya que sí! Hacía un calor insoportable y me quedaba un mes completo de vacaciones por vivir.

De un momento a otro tomé la decisión… Hacer el Camino de Santiago. Inmediatamente compré el boleto a Pamplona y al día siguiente me encontraba en un autobús iniciando mi gran aventura.

Al llegar, tomé un taxi que me llevo a Saint Jean Pied de Port lugar en el cual comencé mi camino.Lo primero que experimenté fue miedo… ¿Qué estoy haciendo? Así que la primera lección que aprendí fue: Enfrenta tus miedos con acciones.

En el trayecto vas indirectamente acompañado de personas que también están realizando el camino. Mis primeros compañeros en el inicio del viaje hacia Pamplona fueron personas de China e Italia. Al irlos conociendo y mientras observaba los paisajes, me di cuenta que a los seres humanos nos alimenta el alma, la naturaleza.

El primer reto fue caminar la parte de los Pirineos que cruza de Saint Jean de Port hacia Pamplona. Jamás imaginé que tuviera la fuerza para caminar como lo hice, lo que me trajo la segunda lección del camino: La vida te pone retos al iniciar un proyecto, para saber si tu deseo es real y darte abundancia, o sufrimiento.

Debes seguir las señales, las cuáles las puedes encontrar en el suelo, en las paredes, en las piedras, o en el tronco de un árbol…. en fin, debías estar atento para no perderte. Y precisamente esa fue la tercera lección que aprendí: Observar las señales para seguir avanzando.

Durante el camino conocí a una señora francesa que realizaba el Camino de Santiago, buscando respuesta a su tragedia: acababa de perder a su hija, esposo y madre en un accidente de coche.

En Puente la Reina, Pamplona, decidió que había encontrado la respuesta que buscaba. Habíamos tenido la oportunidad de compartir 3 días en el camino y lo más extraordinario lo descubrí con los días: ella no hablaba español, y tampoco inglés y…. yo no hablaba francés!!… La cuarta lección que me dejó el camino: Ocurren milagros cuando decides abrirte a lo desconocido.

Entrando a Burgos los días se tornaron muy calurosos, por lo que decidí lanzarme a caminar de noche. Me sorprendió ver la cantidad de personas que hacían lo mismo. Por lo que pensé que la quinta lección del camino era: A veces para seguir avanzando debes enfrentar la oscuridad.

Caminando daba gracias porque mientras lo hacia…  ¡me sentía VIVA!

Ver pueblos, ciudades antiquísimas, costumbres ancestrales, no hacían más que corroborar que aquella decisión tal acelerada que tomé aquel inicio de verano, había sido lo más acertado. Sexta lección del camino: Lánzate a vivir.

Conforme pasaban los días, me salieron unas grandes ampollas que cubrían toda la planta de mis pies. Una caminante experto me indicó que debía reventar esas ampollas con una aguja, tipo las que usan los diabéticos y, tendría que poner mis pies en agua con sal gruesa y vinagre.

Así lo hice y al día siguiente cuando me desperté y quería seguir en el camino, me sentí devastada por que no podía caminar. Me dolía muchísimo dar un paso. El caminante del día anterior al verme me dijo: Ponte vaselina, ponte tus zapatos y sigue a pesar del dolor. Yo pensé: “está loco”, pero como siempre intento las cosas, hice lo que me dijo. Comencé a caminar los primeros pasos de mis 25 kilómetros que hacia diario, y para mi asombro, a los 15 minutos de haber comenzado… ¡el dolor desapareció!

Séptima lección y creo de las más importantes que te puedo compartir: Sigue caminando a pesar del dolor.

Y después de aprender y poder caminar 790 kilómetros en 30 días… ¡Lo logré!

Llegué a Santiago de Compostela un 25 de Agosto y caminé por la Puerta Santa (la cual se cerró ese año y se volverá abrir en el 2021); asistí a la Misa del Peregrino y recibí el certificado que dan a los que realizan el camino completo y que se llama Compostelana.

Sin duda alguna, de las mejores experiencias de mi vida.

Y ahora compartiendo mi vivencia, te dejo una lección más que he descubierto al escribir esto: RECONOCE TUS LOGROS Y SIGUE AVANZANDO CON LA SEGURIDAD DE QUE LA VIDA TE ASOMBRARÁ A CADA PASO DEL CAMINO.

Recuerda

  1. Enfrenta con acción tus miedos.
  2. Sigue adelante, no te detengas.
  3. Observa las señales para seguir avanzando.
  4. Ocurren milagros, cuando decides abrirte a lo desconocido.
  5. Para seguir avanzando debes enfrentar la oscuridad.
  6. Lánzate a vivir.
  7. Sigue caminando a pesar del dolor.
  8. Una vez que has logrado tu objetivo, reconoce tu logro.

 

Hasta la próxima Insider’s.

Coach Elsa González 

Socia Fundadora